Por Alfonso Gutiérrez
Moody’s redujo la calificación soberana de México a Baa3, el último escalón del grado de inversión, pero mantuvo una perspectiva estable al
considerar que el país conserva capacidad para reducir gradualmente sus desbalances fiscales.
Así lo señaló Renzo Merino, Vicepresidente y Analista Senior de Crédito en Moody’s
Ratings, durante su participación en Norte Económico, el podcast de Grupo Financiero
Banorte.
Merino destacó que la perspectiva estable responde a que Moody’s observa factores que
sostienen el perfil crediticio del país. “La perspectiva estable muestra un balance de riesgos, algunos a la baja y otros que soportan la calificación en su nivel actual”, señaló.
Entre los factores, la calificadora identifica la dimensión y diversificación de la economía mexicana, su integración productiva con Estados Unidos y la fortaleza de instituciones
macroeconómicas como el Banco de México.
“El tamaño, la diversificación de la economía mexicana y la resiliencia […] han sido factores
elementales que creemos que apoyan el perfil crediticio”, afirmó.
Por otro lado, explicó que la decisión de ajustar la calificación estuvo relacionada con comportamiento observado en las finanzas públicas durante los últimos años, particularmente
con el aumento de la deuda gubernamental, mayores costos financieros, rigideces en el gasto y el apoyo continuo a Pemex.
El especialista explicó que uno de los elementos considerados en la evaluación fue la evolución del marco fiscal en los últimos años. Moody’s observó que se han registrado incumplimientos
de algunas reglas fiscales diseñadas para mantener estable la trayectoria de la deuda pública,}} en un contexto en el que las métricas fiscales del país se han ido acercando a las observadas en otras economías con calificación Baa.
Al respecto, la agencia considera que las autoridades mantienen margen para avanzar en la consolidación fiscal. Merino indicó que el escenario base de Moody’s contempla esfuerzos.
