Nuevo León ha recibido miles de millones de pesos por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum para movilidad, pero el problema persiste: el Metro sigue sin terminarse y el único perjudicado es el ciudadano, al que le siguen aumentando el costo del pasaje.
El senador por Nuevo León, Waldo Fernández, denunció que las autoridades estatales “no tienen vergüenza ni sentido social” tras recetar a los regios un “tarifazo” silencioso, al elevar el costo del camión hasta 17 pesos en plena Semana Santa.
El legislador federal recordó que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha destinado miles de millones de pesos al estado para atender el problema de movilidad; sin embargo, acusó que esos recursos no se reflejan en mejores condiciones para la gente.
“Ayer venía en el carro rumbo a Juárez cuando me habló un ciudadano para decirme que le estaban cobrando 17 pesos el camión. Pésimo servicio. El gobierno federal ha apoyado con recursos a manos llenas y, aun así, hoy le cargan el costo a la gente. Aprovechan que es Semana Santa, que muchos están distraídos, para subir la tarifa como si nadie se fuera a dar cuenta. Urge poner orden en Nuevo León”, señaló.
Durante un recorrido en la colonia Parque Industrial Mitras, en García, Fernández reiteró su rechazo a estos abusos y subrayó el deterioro del sistema de transporte en el estado.
“Al inicio de esta administración, el Metro costaba 4.50 pesos y los domingos era gratuito. Hoy cuesta 9.90 y ya no hay ese beneficio. Nos prometieron mejorar el sistema, pero lo que vemos es un servicio más caro, desordenado y sin resultados”, expresó.
En el recorrido, Fernández estuvo acompañado por la diputada local de Morena, Greta Barra, quien también condenó el incremento irregular a las tarifas.
“Basta de que el transporte público se maneje como un negocio. Es un derecho. No se vale que de un día para otro suban la tarifa sin autorización. Exijo al gobernador que dé la cara; no es posible que en un periodo vacacional se abuse así de la gente”, señaló la legisladora.
Greta Barra enfatizó que este aumento es claramente indebido y refleja la falta de control por parte de las autoridades.
“Es un abuso cobrar más sin autorización. La gente no puede seguir pagando los errores del gobierno”, concluyó.


