En un mensaje que trascendió el carácter conmemorativo, en el marco del 163 aniversario de Ciénega de Flores, el senador por Nuevo León, Waldo Fernández, afirmó que la paz no puede ser una excepción geográfica, sino la condición cotidiana en cada municipio del estado y del país.
El legislador sostuvo que Ciénega representa hoy un ejemplo no solo para otros municipios de Nuevo León, sino también para otras entidades federativas: una comunidad donde la paz se vive en lo cotidiano.
Antes de su intervención, Fernández pidió un minuto de silencio por los elementos federales caídos recientemente en cumplimiento de su deber.
“Solicito un minuto de silencio por los héroes y heroínas mexicanas que lamentablemente perdieron la vida por traer a esta nación paz. Mi más sincero pésame a sus familias”, expresó con solemnidad.
Posteriormente, el Senador compartió la reflexión que le dejó la cabalgata del pasado viernes junto al alcalde Miguel Quiroga, donde observó familias completas conviviendo en las calles durante varias horas.
“Vi niñas y niños a las 10 y media, 11 de la noche, disfrutando en paz. Ese es el mejor legado que le podemos dar a nuestros hijos, a nuestros vecinos, a nuestros amigos”.
Fernández subrayó que esa escena no debería ser excepcional. En un contexto nacional donde la presidenta Claudia Sheinbaum genera estrategias para combatir la delincuencia e inseguridad, afirmó que los municipios que preservan cohesión social están enviando un mensaje claro al resto del país. Reiteró: “Hoy México está construyendo paz”.
El senador destacó que más allá de su legado cultural, industrial y empresarial, la principal fortaleza del municipio es su tejido social.
“Yo celebro los 163 años que cumple hoy el municipio de Ciénega, no sólo por su legado cultural, educativo, empresarial, emprendedurismo, en las artes visuales, en la labor social, el de este gobierno, de este ayuntamiento que trabaja y lo hace bien. Lo celebro porque este es un municipio en paz que tanta falta le hace a nuestro México. Dios los bendiga y que viva la paz para este país”. Finalizó.
El mensaje fue claro: donde hoy hay paz, hay ruta. Y esa ruta debe replicarse en cada colonia y en cada municipio de Nuevo León.


